De la unión del comerciante José Muñoz y la Maestra Denys Tineo nació Yodenys Muñoz Tineo, el 17 de octubre del año 1988, siendo la única mujer y la menor de 7 hermanos, los cuales añoraban el nacimiento de una niña en la familia.
Por ser la única mujer todo su entorno era muy varonil y siempre se desenvolvía entre carritos, gomitas, bates y pelotas, lo que provocaba que no se comportara como una niña normal. Por lo general en las noches se reunía junto a sus hermanos con los demás vecinos a jugar la banderita o las escondidas, actividad que se extendía a poco más de las 9 de la noche.
Su padre era en señor muy tradicional que pensaba que las mujeres y los hombres no debían andar juntos, pero el carácter rebelde de esta niña no escuchaba consejos y seguía haciendo de cada día una nueva aventura.
Una noche entre el juego y la oscuridad se resbaló y se rompió el brazo izquierdo, como era de esperarse los reclamos y boches de su padre no podían faltar y desde ese 30 de diciembre del 1998 se acabaron las salidas, los juegos y las visitas de los vecinos.
Desde ese día empezó la etapa gris de su vida, pues durante años no fue ni a la iglesia, ni al parque ni mucho menos a una reunión de amigos, su vida era de la casa a la escuela y de regreso. A temprana edad ya incursionaba en diferentes actividades como la natación, olimpiadas de lectura y el voleibol cosas que también finalizaron ese día.
La joven oriunda de la provincia Santiago Rodríguez, cuna de la restauración, recibió las primeras lecciones de su educación formal con su madre, luego cursó sus estudios primarios en la Escuela Ana Joaquina Hidalgo.
Al empezar la secundaria en el colegio San Ignacio de Loyola todo cambio, volvió la rebeldía y con más fuerza, pues se propuso ser una mujer preparada y autosuficiente para ser como decía su madre: “una mujer que lo le aguante mierda a un hombre”.
En el 2003 se graduó de mecanógrafa en el Instituto Técnico Comercial San Rafael y en el 2007 como Locutora Profesional y Maestra de Ceremonias en la Escuela Nacional de Locución Profesor Otto Rivera.
En la actualidad se encuentra realizando el octavo semestres de la Licenciatura en Comunicación Social mención Periodismo en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Al mismo tiempo desempeña algunos trabajos ocasionales como promociones, desfiles y maestrías.
La música es un punto muy importante en su vida, le gusta tanto bailarla como escucharla, ambas maneras le sirven como fuente de relajación y desahogo, pero su ritmo favorito es la salsa porque siente que recoge un sin número de sabores caribeños que pueden despertar el interés hasta del más aburrido ser humano. Otra de sus grandes pasiones es la comida, eso sí cocinar por gusto no por obligación, porque obviamente una cibaeña sin destreza en el arte culinario deja mucho que decir.
Dicen que las cualidades no se deben hablar, sino esperar que los demás las noten en ti y que interesante es saber que los años no han podido cambiar a aquella niña que vivía cada día como si fuera el último.

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