Muchos han dicho que la Universidad Autónoma de Santo Domingo es la universidad de la vida. Y, creo que tienen razón al plantearlo de esa manera. No se si ha sido el caso de muchos o, tal vez haya sido el mío en particular. Es que las dificultades que afronte al momento de iniciar la carrera son hasta difíciles de contar.
En primer lugar me recibieron con una larga fila para entregarme la hoja de selección, un día completo desde las 8: 00 AM hasta las 5: 30 PM. Todo un día sin poder salir del Tony Barreiro. Cuando por fin recibí la hoja de selección de las materias, me sorprendo al notar que las materias estaban ubicadas en los días y horas que yo no había seleccionado. No obstante, tome mi hoja y comencé mi recorrido por la carrera de la vida.
En segundo lugar están las dificultades que afronté ese primer semestre, cual pino sembrado en medio del camino que todos chocan con el. Recuerdo mi primer día de clases ese lunes a las 7: 00 AM en NU-301. Salí de mi casa entusiasmado, era mi primer día de universidad. Llegue mojado como un pollo fruto de una inmensa lluvia que me había caído en el camino. Ante la mirada de todos entre como perdido a aquella aula, tomé una butaca y me senté a pensar ¿quien seria mi profesor ese día?
Habían pasado 15 minutos, cuando aparece un señor de no muy alta estatura, trajeado y con muchos cabellos; nos mira a todos y abriendo sus grandes ojos dice “buenos días yo soy el maestro (…) y voy a impartir la materia Letras 116. Estuvo hablando poco mas de dos horas y se despidió de nosotros dejando una asignación pendiente para la próxima semana.
Así inició mi carrera por la UASD marcada por muchos aciertos y desaciertos. Pero he podido superar las situaciones que he encontrado en el camino. Es cierto que nunca faltaron las huelgas, paros universitarios y de transporte, momentos en que corrí sin saber de que, cuando mas tarde me entero que era solo una bomba lacrimógena.
Sin lugar a dudas, estos momentos desagradables que les he contado; de los tantos que he vivido en la UASD, no se compararan a la satisfacción que me dará, el saber que mi meta ha sido lograda. Y que realmente he aprendido en mi recorrido por la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario