"Igual a todos, pero diferente a los demás"

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lunes, 23 de mayo de 2011

Todos los comienzos son difíciles. By Massiel Del Rosario Antigua.

Me habían dado referencias de las dificultades que atraviesan los estudiantes de la Universidad Autónoma De Santo Domingo, y de la inmensidad de las instalaciones que albergan a la principal casa de estudios superiores de nuestro país, pero se quedaron cortos; nunca la había visitado, hasta un día de Agosto, que fui a solicitar mi cita para tomar la charla de orientación profesional, el cual constituye el primer paso para la inscripción, todo comenzó ahí.
 El taxi me deja justo en frente de la Biblioteca Pedro Mir (la que sería mi punto de referencia para trasladarme a cualquier lugar del recinto durante mis meses de “Pina”), y ahí inicia mi travesía. Primera misión, ubicar la “biblioteca  vieja”, le pregunté a varias personas, porque una de las advertencias que me hicieron fue “No le preguntes a una sola persona, que hay gente que te orienta mal.
  Finalmente llego a la “meta”, una joven me dice: “Debes ir al Hotel Santo Domingo”, solo pensé: “Dios mío, eso está lejísimo”. Llamé a mami, a fin de que me indicara como llegar, a medida que me explicaba, me confundía más; hasta que ella desesperada tras la insistencia de mis llamadas, me dijo: “Massiel, toma un taxi”.
  Tan pronto llegó el taxista, le expliqué mi situación y afirmó: Sí, eso queda cerca, usted verá”; pocas veces me había reído tanto, no sé si de la vergüenza o qué,  ¡Me cobró cien pesos oro dominicano!, todavía me apena contar esta anécdota.
  No puedo relatar mi ingreso a la universidad, sin mencionar a una persona que facilitó mi transición a esta etapa de mi vida, Lahotain -Lay-  De Láncer, compañera de estudio del colegio; quien al igual que yo estudiaría en la UASD, y la misma carrera (Comunicación Social Mención Periodismo); residíamos en el mismo sector, tomamos nuestro examen juntas, ambas sufrimos el trauma de quedar en nivelación provisional, por supuestamente reprobar los exámenes, y en los próximos semestres tomaríamos las mismas materias.
  En esos primeros días, visitaba la Facultad de Ingeniería, donde estudiaban unos ex compañeros del colegio, cuando les pregunté la ubicación del MI y Engombe, vaya sorpresa, al enterarme que la primera estaba en Santo Domingo Este y la última camino a San Cristóbal.
  Al fin y al cabo, soy otra persona desde que inicié la universidad, todas esas vicisitudes me han fortalecido, me han hecho madurar y llegar a la conclusión de que todos los comienzos son difíciles.

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